Castillo de Loarre(ARAGON)


El castillo de Loarre es un castillo románico situado sobre la sierra de Loarre, España (a unos 35 kilómetros de Huesca). Desde su posición se tiene un control sobre toda la llanura de la Hoya de Huesca y en particular sobre Bolea, principal plaza musulmana de la zona y que controlaba las ricas tierras agrícolas de la llanura.
El castillo se asienta sobre un promontorio de roca caliza que utiliza como cimientos. Esto suponía una gran ventaja defensiva, ya que así los muros no podían ser minados (técnica habitual en el asedio de fortalezas, que consistía en construir un túnel por debajo del muro para después hundirlo y abrir así una brecha por la que asaltar). Además está rodeado por una muralla con torreones.

El castillo está en bastante buen estado de conservación (salvo la parte del antiguo castillo de Sancho III de Navarra, mucho más deteriorada) y está considerado como la fortaleza románica mejor conservada de Europa. Destaca la pequeña capilla que hay a la entrada (con una increíble acústica) y la majestuosa iglesia del castillo (de la que desgraciadamente se desconoce el paradero de las pinturas románicas) en la que llama la atención la cúpula (por lo poco habitual que es en el románico).
Fue construido en el siglo XI por orden del rey Sancho III, para servir como avanzadilla desde la que organizar los ataques contra Bolea. La construcción inicial fue posteriormente ampliada a la que conocemos hoy en día durante el reinado de Sancho Ramírez, bajo cuyo reinado se procedió a la fundación de un monasterio en dicho castillo.

Durante el siglo XII la zona deja de ser fronteriza y el castillo pierde su función inicial de avanzadilla contra las tierras musulmanas.

En el siglo XV, la población que vivía a los pies del castillo se traslada a la actual villa de Loarre, reutilizando materiales de la fortaleza.

OLITE(NAVARRA)



La ciudad de Olite está situada en el corazón de Navarra, a 40 Km de Pamplona, en una zona donde el relieve accidentado de las sierras de la Navarra Media da paso a las tierras llanas de la Ribera. Erigida sobre un pequeño promontorio (388 metros), su término está recorrido por el río Cidacos, que fue encajonándose en su cauce actual dejando cinco niveles de terrazas fluviales que configuran un relieve de suaves desniveles amesetados en la margen derecha. Hacia el este se levanta la sierra de Ujué (932 metros). Su agradable clima mediterráneo continental, de veranos cálidos y secos, inviernos no muy fríos y poco lluviosos (500 litros/m²), y su cielo despejado, junto a la fertilidad de sus tierras, hizo de Olite un lugar habitado desde la Prehistoria, efectuándose una intensa romanización y siendo posteriormente elegido por los monarcas navarros como sede real.
Castillo-Palacio Real de OLITE

El edificio del Palacio Nuevo, que hoy en día puede visitarse, fue construido entre los años 1402 y 1424, y comprende un complejo conjunto de estancias, jardines y fosos rodeados de altas murallas y rematados por numerosas torres que le dan una espectacular silueta.

El promotor de esta obra fue Carlos III “el Noble” (Rey de Navarra entre 1387 y 1425). Como su sobrenombre indica, a este buen rey de dinastía francesa (Evreux) se le conoce más por su amor por la cultura y la lujosa vida de palacio, que por sus campañas militares, y para dar fe de ello nos dejó este impresionante legado en forma de Castillo-Palacio, que en su día fue uno de los más lujosos de Europa.

Carlos III “el Noble” se casó con Leonor de Trastámara en 1375, y juntos tuvieron ocho hijos, entre ellos Doña Blanca (Reina de Navarra entre 1425 y 1441), madre del Príncipe de Viana. Esta familia disfrutó de la vida relajada de la corte olitense hasta entrado el s. XV. En 1512, con la unión de Navarra a la Corona de Castilla, comenzó el deterioro de nuestro Castillo-Palacio, ya que sólo se utilizó como residencia esporádica de virreyes.

En 1813, durante la Guerra de la Independencia, el Castillo-Palacio fue incendiado por el General navarro Espoz y Mina para evitar que las tropas francesas se hicieran fuertes en él. Toda la decoración interior y parte de la estructura ardieron, quedando semi-derruido y vacío.

En 1923, la Diputación Foral de Navarra convocó un concurso para elaborar un proyecto de restauración. Las obras comenzaron en 1937 y duraron aproximadamente 30 años.

Visitas a bodegas. La visita a una bodega es el mejor complemento a la visita al Museo del Vino, ya que éste nos servirá de introducción a un mundo tan complejo como es la enología y la visita a la bodega nos permitirá poner en práctica todos los conocimientos adquiridos previamente en el Museo.


Mallos de Riglos(ARAGON)


Al Noreste de la ciudad de Huesca, en la comarca de Hoya de Huesca, a una altitud de 678 m, se elevan unas formaciones geológicas de impresionante tamaño, con paredes de hasta 300 metros de alto.

Los Mallos, paraíso de montañeros, escaladores, y amantes de la naturaleza, están formados por gravas más o menos cementadas que favorecen la formación de paredes verticales y formas redondeadas cuyas formas inspiraron la asignación de nombres: El Puro, El Pisón, Castilla, Volaos, Cuchillo, Frenchín, Visera y Fire.

Estas formaciones rocosas, suponen una de las mejores escuelas de escalada de Europa ya que existen zonas de diferentes niveles de dificultad dado que cada monolito tiene sus peculiaridades. La zona también es propicia para la observación de aves: buitres leonados y quebrantahuesos.

El Reino de los Mallos podríamos decir que lo forman una serie de pueblos situados en las inmediaciones de estos caprichos de la naturaleza: Riglos, situado al mismo pie de los Mallos, Centenero, Ena, La Peña, Rasal, Salinas de Jaca, Santa María, triste, Villalangua y Yeste. El origen de este “Reino” lo encontramos en tiempos del rey Pedro I de Aragón, que entregó a su esposa como dote un pequeño territorio del Prepirineo oscense abarcado por los pueblos citados

Sos del Rey Católico(ARAGON)

Sos del Rey Católico es un municipio de la provincia de Zaragoza perteneciente a la Comarca de las Cinco Villas. La extensión de su término municipal es de 217 kilómetros cuadrados, y su población de 751 habitantes.

En una elevación de la Sierra de la Peña se yergue la Villa de Sos del Rey Católico, declarada conjunto histórico artístico y bien de interés cultural, y cabeza de la comarca de las Altas Cinco Villas.

Erigida sobre un cerro del que salen dos promontorios naturales, en los que se ubican el Castillo y el palacio de Sada, conserva sus características de atalaya fronteriza entre los reinos de Navarra y Aragón.

Sus casas de piedra, aleros, portadas con dovelas y escudos, ventanas góticas y renancentistas, y con sus estrechas calles de antíguo empedrado son elementos que se funden para crear un armonioso monumento.

Casi todas entradas de la Villa conservan las antíguas puertas de la muralla, la principal es la llamada puerta de Zaragoza, donde se inicia la calle principal de la Villa, llamada Fernando el Católico, que sigue la cumbrera natural, y a la que se unen las calles secundarias, en descenso hacia las antiguas puertas.

Ya en el interior, paseando por la calle Fernando el Católico, podemos admirar casas de piedra de sillería y mampostería, casas y palacios blasonados de los siglos XV y XVI, y sus características calles adoquinadas.

La intensa historia de Sos, nos ha dejado como legado uno de los conjuntos monumentales aragoneses más bellos y representativos.

Es obligado aprovechar la oportunidad que ofrece la carretera que la circunvala por completo, para admirar la totalidad de la muralla, y las puertas con sus arcos, que dan una nota pintoresca a las siete entradas con que cuenta el conjunto medieval.

Murillo de Gállego(ARAGON)


Murillo de Gállego (en aragonés Morillo de Galligo) es una población española de la provincia de Zaragoza en la comunidad de Aragón.
Enclavada en un lugar privilegiado con los Mallos de Riglos enfrente y en la margen derecha del cauce del río Gállego.

Importante enclave fortificado alto medieval que durante un periodo efímero fue independiente del Reino de Aragón. Apenas han llegado hasta nosotros restos del castillo que hubo hace ya más de nueve siglos.

Presenta un encantador casco urbano formado por un irregular entramado de calles que se han sabido adaptar perfectamente a la morfología del terreno. Viviendas principalmente de piedra y tapial que responden a la tipología típica de la zona.

En la cota más elevada de la localidad se levanta la joya arquitectónica del pueblo. La Iglesia parroquial de La Virgen de La Liena. Construida sobre un asentamiento pétreo que condiciona la planta de la misma, este templo tan sólo contempla de la antigua iglesia una ventana geminada con dos arcos de herradura embutida en uno de los muros. Ambos elementos podrían fecharse a mediados del siglo X. El anterior edificio debió ser de menores dimensiones.

Ruesta(Aragón)


Ruesta se encuentra en la provincia de Zaragoza, en las puertas del Pirineo Oscense y Navarro, en la comarca de las Altas Cinco Villas. Ruesta fue abandonada en 1959, ya que la construcción del embalse supuso la inundación de las tierras de cultivo, medio de vida de sus habitantes

Está a orillas del río Aragón, junto al embalse de Yesa, un pantano que inunda en parte su término, siendo además la causa de su actual despoblación, ya que campos de cultivo y casas fueron expropiados para su construcción en los años sesenta del siglo XX.

Muchos de sus vecinos marcharon a los nuevos núcleos de repoblación en las zonas de regadío del Canal de Bardenas, como Bardena, Santa Anastasia, Pinsoro y otros; otros vecinos marcharon a otros lugares. Parte de su antiguo término pasó a manos de Sigüés, en la Jacetania, aunque el lugar de Ruesta quedó en Urriés.


La Confederación Hidrográfica del Ebro, cedió el uso de Ruesta legalmente al sindicato libertario Confederación General del Trabajo de Aragón, dentro de un plan de recuperación de despoblados ocasionados por los embalses. La CGT junto al Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón han efectuado algunas labores de reconstrucción de varios edificios como casa Valentin y casa Alifonso que en la actualidad están destinados a albergue y casa de cultura para conferencias, biblioteca y camping.

Iglesia de Santa María de Eunate(NAVARRA)


Santa María de Eunate es una iglesia románica ubicada en campo libre a 2km de Muruzábal, en Navarra, españa. Se halla donde se juntan los Caminos de Santiago de Somport y de Roncesvalles.

Supuestamente la iglesia fue construida, en estilo románico bajo influencia mozárabe, en la segunda parte del siglo XII. Como esta lejos de un pueblo y se encontraron vieras en las tumbas se opina que fue un hospicio para los peregrinos.


El conjunto es de planta octogonal y está rodeado por una galería porticada de 33 arcos, con capiteles decorados. La armonía de la planta octogonal queda rota por un ábside pentagonal y una torreta de planta cuadrada adosada al Lado de la Epístola. En los muros exteriores se alternan ventanas caladas y ciegas y dos puertas de acceso, la del norte ante el Camino, muy decorada, y otra de más sencilla hacia poniente.

En cuanto entremos en el interior, mientras nuestros ojos se adaptan de la luz exterior a la oscuridad interior, respiraremos la enorme espiritualidad, recogimiento y ambiente sacral del templo. El efecto es subyugador, a pesar de la sencillez interior.

Castillo de Javier y Basilica(Navarra)


La localidad de Javier se encuentra a 8 kilómetros de Sangüesa. En la parte más alta del pueblo, en un emplazamiento estratégico entre los valles de Aragón y de la Onsella , se perfila la silueta del Castillo de Javier, casa natal del patrón de Navarra, San Francisco Javier.
Sus orígenes se remontan a finales del siglo X y principios del XI.
En esa época se levantó una torre de señales (la torre del homenaje), en torno a la cual irían edificándose los distintos cuerpos del castillo. Desde mediados del siglo XIII, Javier fue sede de un señorío perteneciente a los Sada y tuvo gran importancia estratégica debido a su ubicación en la frontera entre los reinos de Navarra y Aragón. El castillo fue demolido parcialmente en 1516 y reconstruido en 2005, en unas obras que le devolvieron su fisonomía original.

El recorrido por las dependencias del Castillo de Javier comienza en la puerta principal. Allí se puede ver sobre el muro el escudo de armas de la familia Jaso, enmarcado por ángeles tenantes. Tras el zaguán, se encuentra el patio de armas, donde se puede ver la mazmorra, ubicada en una hendidura de la roca, y el pozo. Al final del patio se llega a la paterna, una puerta de hierro original que constituía la única entrada al castillo. Al cruzarla, se accede a la torre del Santo Cristo, donde se encuentra la capilla del mismo nombre. Se trata de una sencilla estancia decorada con pinturas murales sobre la “Danza de la muerte” y en la que se puede contemplar un Cristo gótico del siglo XIV tallado en nogal. Cuenta la tradición que la imagen de ese Cristo sudaba sangre en el momento de la muerte de Francisco Javier.

El itinerario continúa por la torre del homenaje, conocida también como “la torraza”. A la derecha de la entrada, se halla el cuarto del santo, ador-nado con una pintura de la escuela de Murillo que representa el momento del fallecimiento de Javier. La otra sala de la torre acoge la capilla de San Miguel, protector del castillo.
Saliendo por la torre y ascendiendo por la escalera, se llega a la sala de los capellanes, denominada así por haber servido de vivienda a capellanes y familiares desde el siglo XVII. Allí se exponen tres representaciones del santo -una cera flamenca del siglo XVIII, otra en marfil indio del siglo XVI y la tercera, una estatua barroca- y diversos libros, manuscritos, medallas conmemorativas y reliquias.

Una estrecha escalera da paso a la terraza, que ofrece una preciosa vista: al norte, la Sierra de Leyre; al oeste, la torre del Cristo, la basílica y la vega del río Aragón; al este, la torre de Undués mirando a la frontera de Aragón; y al sur, la plaza y el término de Castellar.
Al abandonar la terraza, se puede ver el matacán, defensa situada sobre la entrada principal desde a que se arrojaba aceite hirviendo y piedras a los atacantes. Flanqueándolo, dos almenas cubiertas.

Junto al castillo se levanta la basílica de Javier, que comenzó a construirse a finales del siglo XIX en el lugar en el que se ubicaba antiguamente el palacio nuevo edificado por los padres de Javier.
LA BASÍLICA

Realizada por el arquitecto Ángel Goicoechea, entre 1896 y 1901, por encargo de la duquesa de Villahermosa, descendiente de la familia de Javier, la basílica es de estilo ecléctico y utiliza elementos del arte románico, gótico y bizantino. La portada, neorománica contiene en su tímpano los nombres de los distintos lugares de Europa, Africa y Asia recorridos por Javier, y en sus capiteles se representan distintas escenas de su vida. El interior es una nave neogótica con tribunas lombardas.

Sobre el altar resalta una gran imagen de San Francisco Javier, de J. Suñol, flanqueada por doce santos jesuitas ( A su derecha, Francisco de Borja, Pedro Claver, Francisco de Regis, Francisco de Jerónimo, Pablo Miki y el beato Ignacio Acebedo; y a su izquierda, Luis Gonzaga, Juan Berchmans, Estanislao de Kostka, Alonso Rodríguez, Juan de Goto y Diego Kisay) Sobre varias puertas se encuentran pinturas italianas que representan distintos momentos de la vida de Javier en el Castillo, obra de Caparoni.

La cripta construida bajo la iglesia para salvar el desnivel del terreno contiene las sepulturas de los duques de Villahermosa y de la familia Goyeneche.

Patrón de Navarra

San Francisco Javier comparte el patronato de Navarra con San Fermín, tras la discordia habida entre javieristas y ferministas en el siglo XVII. Cada 3 de diciembre se celebra en su casa natal el Día de Navarra.
Su vida

San Francisco Javier nació en 1506 en el castillo. Fue el menor de los cinco hijos de María de Azpilicueta y Juan de Jaso, una influyente familia del Reyno de Navarra que cayó en desgracia tras la incorporación a Castilla. Intervino en la fundación de la Compañía de Jesús, dedicó su vida a la predicación en Oriente y murió frente a las costas de China a los 46 años.

UJUÉ(NAVARRA)


Perdido en lo alto de una meseta, sin ríos que le refresquen ni árboles que le cobijen, embriagado por una aparente soledad se alza Ujué, un bello pueblo medieval de estrechas calles que recorren pronunciadas cuestas para concluir, en lo alto, ante el Santuario-Fortaleza de Santa María de Ujué.

Situado en la Zona Media, Ujué es uno de los principales lugares de culto navarro y espectacular mirador sobre la cordillera pirenaica y la planicie de la ribera.
El Santuario, monumento nacional, es una de las manifestaciones más importantes de la arquitectura medieval en Navarra, y protagonista de una bella leyenda.

En su recorrido, déjese llevar por el laberíntico trazado de este pequeño pueblo de tan sólo 300 habitantes; recorra despacio sus calles empedradas y no pierda la oportunidad de probar las migas de pastor. En pocos sitios las preparan como en Ujué.

Santuario-Fortaleza de Santa María de Ujué.

El santuario de Santa María de Ujué se edificó sobre una iglesia románica del siglo XI, habiéndose encontrado testimonio escrito del siglo X, sobre la existencia previa de un templo prerrománico en el mismo lugar. Fue Sancho Ramírez (1076- 1094), quien ordenó su construcción y dotó a la Villa de Fueros propios.
Carlos II el Malo, ordenó el derribo de parte de las naves para construir una amplia nave central gótica.
Se conservó no obstante, de la época románica, la cabecera en tres tramos con triple ábside semicircular así como una torre adosada al muro sur.
También ordenó el monarca la construcción de pasos de ronda que rodean la iglesia y torres almenadas que dan al conjunto un aspecto de fortificación. En su fachada sur, el paso se transforma en una galería abierta que proporciona una amplia perspectiva sobre la ribera de Navarra.

Si continuamos por el camino de ronda recorriendo el perímetro del templo, alcanzamos los tres ábsides románicos. El central conserva interesantes arcos románicos, en tanto que en los laterales sobresalen columnas con extraños capiteles y ventanas con arcadas ciegas.
El templo posee una de las portadas góticas más ricamente decoradas de Navarra. Se aprecian relieves alusivos a la vendimia, animales, escenas de la vida de Jesús, una curiosa Ultima Cena con un gallo y en lo alto una estrella con los tres magos sonrientes y un cuarto personaje vestido de clérigo que es el rey Carlos II

En el interior, un enrejado gótico separa la cabecera románica de la nave central, de estilo gótico. En el ábside central, se conserva la imagen de Santa Maria de Ujué, un bello ejemplo de la imaginería del románico, datada en el año 1190 y que en el siglo XIV, Carlos II ordenó forrar de plata. A su lado reposa el corazón de este monarca navarro por orden expresa que dejó escrita en su último testamento de 1385.
Declarada Monumento Nacional por Orden Ministerial de 26 de junio de 1936, el Templo se encuentra protegido al amparo de la Declarción Genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Monasterio de Leyre(Comunidad Foral de Navarra)


Ubicado al pie de la sierra de la que toma el nombre, a 50 kilómetros de Pamplona y a 16 kilómetros de Sangüesa, el monasterio de Leire esconde magníficos tesoros como la cripta del siglo XI, la bóveda gótica o la “Porta Speciosa”, un perfecto pórtico románico del siglo XII.


Una atmósfera de paz y serenidad que invita al reposo del espíritu, a la reflexión y a la paz interior; una arquitectura austera, que cristaliza en los muros una parte importante de la historia, la cultura, el arte y el pensamiento; una sorprendente naturaleza que invita al paseo y a la meditación; sobrecogedores cantos gregorianos; y la conversación con los monjes benedictinos son algunos de los atractivos que permanecerán en su memoria tras visitar el monasterio de San Salvador de Leyre.

Uno de los conjuntos monumentales más atractivos y entrañables de la Comunidad Foral, tumba de reyes navarros y escenario, cada año en verano, de la entrega del premio Príncipe de Viana en un acto presidido por el príncipe Felipe de Borbón.